El páncreas

Realiza una doble función: Digestiva y endocrino-metabólica. Mediante la producción de jugo pancreático, el cuál se descarga hacia el intestino delgado (duodeno), ayuda al procesamiento y digestión de los alimentos. Y a través de unas células endocrinas especializadas produce diversas hormonas, la principal, llamada insulina, se encarga del metabolismo de los azúcares en la sangre y tejidos del cuerpo.

Una de las más frecuentes es la DIABETES MELLITUS, que afecta la función endocrina del páncreas, afectando la producción de insulina y con esto el descontrol de la glucosa (azúcar) en la sangre y tejidos. Esta alteración mal controlada conlleva al deterioro de diversos órganos, principalmente, los riñones, los ojos y el corazón).

Otra enfermedad frecuente es la PANCREATITIS AGUDA, un proceso inflamatorio difuso benigno del páncreas, que puede ser leve o grave, que en ocasiones puede producir la muerte del paciente. Las causas son numerosas, pero la más frecuente es la migración de cálculos (“piedras”) que se forman en la vesícula biliar y obstruyen la descarga de jugo pancreático.

Otras enfermedades son los QUISTES Y TUMORES PANCREÁTICOS que pueden ser BENIGNOS O MALIGNOS.

El síntoma principal es un brusco e intenso dolor en la “boca del estómago” que se irradia hacia la espalda. Se asocia a náuseas, vómitos y balonamiento abdominal. El paciente debe ser atendido en sala de urgencias en donde debe establecerse el diagnóstico y realizar las medidas terapéuticas para tratar el dolor y la deshidratación severa que se presenta en estos casos. La mayoría de episodios son leves y en 5 a 7 días el paciente mejora completamente. Se el cuadro es moderado o grave la estancia hospitalaria puede ser varias semanas y muchas veces se requiere manejo en cuidados intensivos. Luego de superado el episodio agudo, el paciente debe ser sometido a una COLECISTECTOMIA LAPAROSCOPICA (Extirpación quirúrgica de la vesícula biliar) ya que el 90 % de las pancreatitis son producidas por cálculos vesiculares. De lo contrario el paciente queda en alto riesgo de tener un nuevo episodio de pancreatitis.

En pancreatitis graves a veces es necesario extirpar parte del páncreas debido a que el proceso inflamatorio severo en estos casos, destruye este órgano y esto puede conllevar a infecciones severas que son la principal causa de mortalidad por esta enfermedad. (NECROSECTOMIA PANCREATICA).

Los síntomas dependen de su localización. Si crecen en la cabeza (que es lo más frecuente) debutan con lo que se conoce como ICTERICIA, que es la coloración amarillo verdosa en la piel y ojos, así como el cambio de color de la orina como “té cargado”. Esto se asocia a dolor abdominal leve a moderado, disminución de apetito y baja de peso.

El CÁNCER DE PÁNCREAS es una de las neoplasias más agresivas del organismo, por lo que requiere tratamiento oncológico radical (PANCREATECTOMÍA). Esto quiere decir, que para lograr superar la enfermedad se necesita la extirpación quirúrgica y complementar el manejo con quimioterapia.

Los TUMORES QUÍSTICOS Y LAS NEOPLASIAS PREMALIGNAS O BENIGNAS, suelen requerir de tratamiento quirúrgico también.

El tratamiento quirúrgico del páncreas es de alta complejidad. Requiere de cirujanos altamente especializados en el manejo de las indicaciones quirúrgicas (cuando debe o no operarse un paciente con enfermedad pancreática), en la técnica operatoria y en el rescate de las complicaciones que pueden surgir de estas operaciones. El páncreas es uno de los órganos de mayor riesgo cuando necesita ser operado. Existe un elevado porcentaje de complicaciones, varias de ellas de suma gravedad. Por lo tanto, es necesario, para conseguir el objetivo de curar y aliviar los síntomas del paciente, un adecuado manejo con un equipo multidisciplinario en instituciones que cuenten con la infraestructura suficiente para enfrentar los efectos adversos de la cirugía. Está demostrado que mientras más especializado sea el cirujano y la institución de salud las complicaciones se reducen notoriamente con el consiguiente beneficio del paciente.